Antigua Taberna Queirolo, es un referente de la gastronomía peruana, un punto de reunión para aquellos que gustan de disfrutar de antiguos bares, un lugar para pasar buenos momentos con buenos amigos, donde usted podrá degustar de deliciosos piqueos, sándwiches, los vinos y piscos de Santiago Queirolo, bodega de la misma familia. Misión
Brindar a nuestros clientes la mejor experiencia integral,
garantizando la calidad de nuestras comidas y bebidas, y ofreciendo el mejor servicio en un local lleno de historia y tradición. Visión
Preservar la tradición de Antigua Taberna Queirolo y su tradición en el tiempo, manteniéndonos como líder en el mercado de tabernas antiguas de Lima en los próximos años. Valores
Los valores de Antigua Taberna Queirolo son sus impulsores principales, los cuales otorgan un sentido de cohesión y pertenencia entre sus miembros, y de la organización con sus clientes. Compromiso: Estar permanentemente dispuestos a dar lo mejor de cada uno de nosotros, participando activamente y trabajando en equipo para el cumplimiento de los objetivos de la empresa. Respeto: Nuestra gente es la clave de nuestro éxito, por ello nos preocupamos por tratarnos con dignidad, imparcialidad y confianza. Desarrollo: Fomentar el interés por la preparación, actualización y desarrollo de nuestra gente. Transparencia: Ser claros y Oportunos en nuestras respuestas. Un poco de historia...
Hombres y mujeres, de todas las edades, llegan de todos los lugares de Lima para disfrutar del ambiente de esta mágica taberna y degustar un añejo vino o un tradicional pisco, acompañado de algunos de los riquísimos potajes que ahí se ofrecen. A sus 133 años de existencia, Antigua Taberna Queirolo es el punto de encuentro obligado para todo aquel que ama el buen vivir. Eran tiempos de Guerra para el Perú aproximadamente en 1877, cuando los Queirolo llegaron desde su natal Génova, Italia y fueron a instalarse al antiguo distrito de la Magdalena Vieja creado a mediados del siglo XVI, rebautizado en 1821 por el General Don José de San Martín con el nombre de Pueblo Libre. Es en el año 1880 cuando se inicia la historia de la que hoy se conoce como Antigua Taberna Queirolo. Le correspondió a Don Santiago Queirolo Raggio, el abuelo de “los Queirolo”, fundarla. Se trataba de la típica pulpería de la época y quien la visitaba encontraba una diversidad de abarrotes, vinos, conservas, etc., abasteciendo así a una clientela proveniente de haciendas de la zona como Maranga, Mateo Salado, San Felipe, Pando, Oyague, entre otras. La casa con aires europeos donde se erigió la taberna había sido construida tan solo pocos años antes, a mediados de la década de los 1870s, conservándose hasta la actualidad, y mostrando intacto el acogedor encanto con el que llegó Antigua Taberna Queirolo al mundo. En ella se exhibe uno de los primeros teléfonos que tuvo el Perú, un fonógrafo y una antigua caja registradora, en perfecto estado de conservación, testimonio que la taberna contribuyó a su manera también con nuestra historia. Asimismo, preserva una invaluable colección de fotografías que nos muestra como el negocio, con el paso del tiempo, creció sostenidamente. En la esquina, donde se encontraba la pulpería, funcionaría con el pasar de los años tan solo la taberna; a su costado, hacia el lado del Jr. San Martín, a pocos metros de ella, la bodega, consagrada a la elaboración y venta de vinos y piscos que hoy prestigian también a nuestro país. Poco más de ocho décadas después de fundada la taberna, en 1963, el crecimiento del negocio impondría más cambios. Los viñedos de la bodega Santiago Queirolo serían mudados hacia tierras de la provincia de Cañete al sur de Lima, siendo la sede original de la bodega hoy solo el centro administrativo y de distribución. Actualmente, los Queirolo cuentan con más de 225 hectáreas de viñedos en Ica y Cañete, así como con una planta de elaboración que dispone de tecnología de punta en este campo, sumándose a ella la planta de envasado que se encuentra en Pachacamac. Nos cuentan que en sus primeros años de existencia, su público era exclusivamente masculino, y que, para dar con la taberna, la gente se trasladaba al principio en carretas o calesas que se estacionaban frente a ella. El tranvía que pasaba por la Avenida Brasil luego facilitaría la llegada de una clientela más nutrida y diversa. Hoy en día, la exclusividad masculina es cosa del pasado, ya que se está dejando atrás la idea de que era un lugar exclusivo para el llamado s**o fuerte, acogiendo actualmente a personas de todas las edades, convirtiéndose también en un lugar de encuentro familiar. Así, la avenida General Vivanco es testigo de la singular Taberna Queirolo que desde sus inicios ha sido el bar preferido por todos aquellos que aman la buena tertulia y que pueden disfrutar de un servicio de restaurante y cafetería en un ambiente lleno de tradición.