22/02/2021
A lo largo del territorio europeo, existen diversos tipos de panes con diferentes texturas de miga y corteza, elaborados con diversos tipos de harinas pero hay un rasgo común entre todos ellos: su materia prima.
Y es que, el factor determinante para
que el pan sea de calidad es la materia prima con la que se realiza ya sean la harina, la levadura o los mejorante panarios.
Si nos acercamos hasta Francia,
encontraremos la baguette francesa,
elaborada a base de harina de trigo
este pan se caracteriza por ser mucho
más largo que ancho y por tener una
corteza súper crujiente.
1. En un tazón con 300 ml de agua añadir la levadura, revolver para disolver y reposar por 5 minutos.
2. En un bol mezclar la harina y la sal, abrir por el centro y añadir el agua con levadura, luego cubrir con el harina de los costados y con una cuchara de madera revolver para formar una pasta blanda.
Tapar con un paño de cocina y “esponjar” hasta que forme espuma y leude por unos 20 minutos.
3. Añadir harina y/o agua según sea necesario hasta formar una masa blanda y pegajosa, volcar en una mesa enharinada y amasar por unos
10 minutos hasta obtener una masa blanda, flexible y homogénea, añadiendo harina en el proceso. Desinflar la masa, tapar nuevamente y
leudar por otros 45 minutos, hasta que duplique su tamaño.
4. Dividir la masa en dos trozos iguales y formar las baguettes de unos 30 centímetros, colocar las
baguettes en una bandeja de horno ligeramente enharinada, cubrir nuevamente y leudar por otros
50 minutos, hasta que dupliquen su tamaño.
5. Realizar cortes diagonales en la parte superior y llevar a horno pre-calentado a 240°C (464°F)
por 20 a 25 minutos hasta que adquieran un color dorado y suenen “hueco” al golpear con el dedo.
Retirar del horno y enfriar el pan baguette sobre una rejilla.