20/08/2026
Algún día, tu hijo contará cómo fue crecer contigo.
Quizá no recuerde cada regalo, cada paseo o todo lo que hiciste por él.
Pero sí recordará cómo se sentía a tu lado:
si podía equivocarse sin miedo,
si era escuchado,
si se sentía seguro, amado y suficiente.
No se trata de ser un padre perfecto.
Se trata de saber reparar, pedir perdón y volver a conectar.
Procura que, cuando cuente su historia, también pueda decir:
“En casa aprendí que el amor se sentía como un lugar seguro”.