17/04/2025
El ajolote emblemático de
Cuando visitas Chignahuapan Puebla es común ver figuras, imágenes, artesanías con la imagen del ajolote. Te platicamos un poco sobre el ajolote de la región.
El *Ambystoma velasci*, conocido comúnmente como ajolote de montaña, es una especie de anfibio endémica de México que pertenece a la familia Ambystomatidae. A diferencia del famoso *Ambystoma mexicanum*, que se mantiene en estado larval durante toda su vida (neotenia), el ajolote de montaña tiene la capacidad de completar su metamorfosis y vivir en ambientes terrestres. Este rasgo lo hace especialmente interesante desde el punto de vista evolutivo y ecológico.
El *A. velasci* habita en regiones montañosas del Eje Neovolcánico Transversal, extendiéndose por los estados de México, Morelos, Tlaxcala, Hidalgo, Veracruz y, de forma significativa, Puebla. En este último estado, su presencia ha sido documentada principalmente en cuerpos de agua situados en altitudes que van desde los 2,400 hasta los 3,200 metros sobre el nivel del mar en bosques de pino-encino, en zonas como La Malinche, el Parque Nacional Iztaccíhuatl-Popocatépetl, y la Sierra Nevada, Sierra Norte. Su distribución está estrechamente ligada a cuerpos de agua dulce de alta montaña como lagunas, arroyos, manantiales y charcas temporales, los cuales son esenciales para su reproducción.
Puebla representa una región clave para la conservación del ajolote de montaña debido a la variedad de microhábitats que ofrece y a la relativa estabilidad climática de sus zonas altas. Sin embargo, en las últimas décadas, la expansión agrícola, el cambio de uso de suelo, la contaminación del agua y la introducción de especies exóticas han provocado la fragmentación de su hábitat y la disminución de sus poblaciones locales. Estos factores han llevado a que el *Ambystoma velasci* sea considerado una especie "en peligro" por la NOM-059-SEMARNAT-2010 y "casi amenazada" por la UICN.
En Puebla, diversas instituciones académicas y organizaciones civiles han comenzado a implementar programas de monitoreo y conservación, incluyendo la restauración de hábitats acuáticos y la educación ambiental en comunidades rurales. La protección del ajolote de montaña no solo implica la preservación de una especie emblemática, sino también de los ecosistemas de alta montaña, que son fundamentales para la captación de agua y la regulación climática en la región.
Por tanto, conservar al *Ambystoma velasci* en Puebla no es solo una tarea biológica, sino también un compromiso social y ambiental que puede garantizar la sostenibilidad ecológica del estado y su biodiversidad única.
*Fotografía de Bravo Coffee, Ajolote de Chignahuapan alimentándose en la superficie.