Nuestros establecimientos en Las Palmas, recrean con su decoración el estilo de las tabernas tradicionales rústicas del norte, combinando piedra y madera en un ambiente cálido y acogedor. Las paredes están colmadas de fotos del País Vasco, Cantabria, Asturias y demás regiones del norte de España, lo que refuerza aún más la sensación de estar en un local de aquellos lares. Pero lo realmente curioso
(y distinto a los bares de tapas tradicionales de Las Palmas) es el sistema que encontraremos para servirnos y cobrarnos la consumición. En la barra veremos decenas de pinchos diferentes, expuestos en bandejas y vitrinas, que tendremos que servirnos nosotros mismos. Normalmente, aquí en la barra encontramos los “pinchos fríos”, como los rollitos de verduras, empanadas , pimientos rellenos, etc. Además, mientras degustamos los que hayamos seleccionado sentados en nuestra mesa, de la cocina salen bandejas y bandejas de pinchos “calientes”, como la chistorra (excelente, por cierto), tortilla rellena, fritos variados, etc. Y por supuesto, también podremos degustar platos típicos del Norte del país, como si de un restaurante más tradicional se tratara. Todos los pinchos y platos, están elaborados con productos españoles con denominación de origen, apostando por la dieta saludable dentro del mundo de la comida rápida. Tanto los pinchos fríos como los calientes, así como las “pulgas” (pinchos algo mayores) vienen ensartadas en palillos de madera, redondos para los pinchos y planos para las “pulgas”, que tendremos que ir dejando en el plato (y ojito con tirarlos). Las bebidas nos las servirán amablemente los empleados del local, bien sean los de la propia barra o los que deambulan por el local y las terrazas para estos menesteres. Hay que destacar que el servicio, aunque informal y sin demasiados protocolos, es rápido, amable, atento y servicial. A la hora de pagar lo que hemos consumido, se contarán las bebidas, así como los mondadientes que haya en nuestro plato, para contabilizar la cantidad total a pagar. Es por lo tanto, un buen sistema para saber cuanto quieres comer, ni más ni menos, y pagar exactamente por ello. En Lizarran podremos pues desayunar a base de tapas y “pulgas”, comer y cenar a base de pinchos o platos con recetas del norte y picar algo a cualquier hora del día. Siempre acompañado con los mejores vinos y cervezas. Es sin duda un lugar ideal para probar la comida de otras regiones en un ambiente muy agradable.