03/01/2026
Hoy un pedacito de Venezuela entro a La Fita. En el último momento de la t**de, recibimos la visita de un grupo de venezolanos y venezolanas. Se unieron cuatro mesas, se sirvió café, cacaolat y uno que otro vermouth mientras las noticias llegaban a cuenta gotas a sus teléfonos desde su país.
En la sala dispuesta solo para ellos en ese momento, se compartían silencios, incertidumbre, recuerdos, se narraban historias de un antes y un ahora. Charlas que entremezclaban sueños, miedos y esperanza.
Tras compartirme la imagen de Nicolás Maduro preso en un búnker, expresaban que por primera vez sentían más cerca que nunca, una nueva oportunidad para un país que 26 años atrás lo tuvo todo. Yo lo recordaba como el país de las misses y lo llamábamos “el millonario de América”, gracias a la producción de su petróleo.
Hoy en esta larga mesa, había mucha historia pasada y presente. Personas mayores que vivieron su libertad antes de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. También se encontraban jóvenes que aún no habían conocido una Venezuela distinta a la de una larga dictadura y un niño al que sus padres ya sentían que podrían llevar a conocer muy pronto, un país libre.
Mujeres y hombres sentados en Tavertet, viendo como su país iba lentamente creando otra historia, a la espera de una transición política. Tras la pregunta que me surgía de esa charla sobre qué querían que ocurriese a partir de ahora, me respondieron que no solo se trataba de detener al ex presidente Nicolás Maduro y a su esposa, sino a las personas que aún están allí en libertad y han sido partícipes de casi tres décadas de anti democracia. (Depurar)
Aunque es pronto y la incertidumbre es muy notoria, se ha evocado la necesidad de recordar los presos políticos, cerrar las celdas de los centros de tortura y pedir la libertad de todos los presos políticos así como evitar el incremento de la corrupción.
Yo hoy me solidarizo con esos millones de personas que tienen la esperanza de una Venezuela libre y solo espero que NO sea el país de Trump, sino que le sea devuelto a esas personas que vivieron y viven el mayor éxodo en Latinoamérica,la mayor crisis económica y humanitaria de su historia.