08/07/2026
Estas no son lágrimas de tristeza, son lágrimas de orgullo, de gratitud y de dignidad.
No podría sentirme más orgullosa de ser colombiana. Se puede ser de cualquier parte del mundo, pero nacer en Colombia es una bendición, casi un don.
Este Mundial me recordó de qué estamos hechos, de la grandeza de nuestra nación, de esa lucha incansable que libramos cada día. Me recordó que detrás de cada ilusión siempre hay un colombiano orando con fe, aferrado a la esperanza, creyendo que mañana será mejor.
Tal vez hoy no levantemos la copa, pero mi corazón celebra a esta selección. Gracias, guerreros, por hacernos soñar, por cada emoción, por cada lágrima y por demostrar que el verdadero triunfo también está en dejarlo todo por la camiseta.
Y cada vez que vista la camiseta de mi selección, la llevaré con el pecho en alto y diré con orgullo:
¡Somos grandes! ¡Que viva Colombia y que viva mi selección! 🇨🇴❤️