08/09/2026
Hay personas sin las que un lugar no se entendería. Alba es una de ellas.
Can Pau forma parte de su vida y ella forma parte de la historia de Can Pau.
Aquí ha visto pasar generaciones enteras alrededor de una mesa. Padres que volvieron con sus hijos. Hijos que, años después, regresaron con los suyos. Y noches en las que, mirando la sala llena, apenas había una mesa en la que no conociera a alguien.
Alba lo explicó una vez de una manera muy sencilla: después de tantos años de trabajo, lo más gratificante sigue siendo «el cariño de la gente». Quizá ahí esté buena parte del secreto de Can Pau.
Cocinar como se ha aprendido en casa. Recibir a todo el mundo con cercanía. Ser discretos. Saber escuchar. Y conseguir que quien cruza la puerta pueda sentirse un poco como en la suya.
Can Pau son sus platos, su jardín y sus mesas. Pero, sobre todo, Can Pau son las personas que han hecho posible su historia.
Y Alba es una parte enorme de ella. 🤍