30/05/2021
ARÁBICA
Es la variedad de café más antigua que se conoce (mediados del siglo XVIII) y es originaria de la antigua Abisnia (actual Etiopía).
Su área de cultivo se localiza en zonas intertropicales a una altura de entre 500-2000 metros de altura sobre el nivel del mar. El café Arábica se cultiva sobre todo en toda Latinoamérica, África Central y Central, India e Indonesia.
El fruto tiene forma ovalada y su maduración dura entre 7-9 meses. Produce variedades de café apreciadísimas como, por ejemplo, Moka, Bourbon, Maragogipe, Nacional o Brasilla.
Hoy en día, representa el 70 % de la producción cafetera, es la especie más conocida y valorada en todo el mundo (también, es más cara que el Robusta). Se caracteriza por tener matices de aroma y sabor muy variados. El café Arábica no es especialmente agresivo al paladar y cuenta con un toque de acidez equilibrado.
ROBUSTA
Esta variedad fue descubierta a finales del siglo XIX en Zaire.
Es una planta fuerte y resistente que crece en regiones húmedas de escasa altitud. Se cultiva en África Occidental y Central, sudeste de Asia y Brasil.
Los granos de esta variedad de café son redondeados y más pequeños que la especie arábica, con un período de maduración de hasta 11 meses. Algunas de las variedades más conocidas son Java, Kouilou, Niaolili y Congensis.
También se emplea mucho en la industria cafetera, aportando una serie de características que lo diferencian de la variedad de café Arábica: sabor áspero y amargo, alta concentración de cafeína (hasta el doble que el Arábica), capacidad de generar más crema a la misma presión y más barato.