15/03/2024
Nueve páginas y seis puntos en los que expone cifras y detalles cuestionando la alianza Codelco-SQM para la explotación del litio en el Salar de Atacama, contiene la carta que envió el 1 de marzo pasado al presidente de Codelco, Máximo Pacheco, el presidente del Grupo Errázuriz, Francisco Javier Errázuriz Ovalle. La misiva fue enviada con copia a otras cinco personas: los directores de Codelco Eduardo Bitran y Pedro Pablo Errázuriz, el presidente ejecutivo de la minera, Rubén Alvarado, el vicepresidente ejecutivo de Corfo, José Miguel Benavente y el gerente general de Tarar, la minera creada por la estatal para desarrollar el negocio con SQM, Jaime San Martín.
La misiva, a la que tuvo acceso Pulso y que ya es comentario en la industria minera, detalla en seis puntos por qué el acuerdo, llamado un “hito sin precedentes” al ser anunciado a fines de 2023 por el gobierno, no sería un buen negocio para el Estado de Chile.
“En representación del Grupo Errázuriz, y como conocedor de estas materias, ya que no sólo contamos con pertenencias mineras para litio, sino que también hemos invertido en la construcción de una Planta Püoto, en la que ya estamos produciendo de forma exitosa hidróxido de litio grado batería, con tecnología DEL (extracción directa), para poder desarrollar de manera sustentable nuestro proyecto Simco en Maricunga, he estimado que es mi deber poner en su conocimiento estos antecedentes”, dice el empresario en la carta fechada apenas tres días antes de la muerte de su padre, el fundador del grupo, Francisco Javier Errázuriz Talavera.
“Soy un convencido de que sólo a través de una licitación internacional, basada en una sana competencia, los potenciales adjudicatarios ofrecerán lo que realmente vale el yacimiento, y se resguardarán los intereses del Estado de Chile y de todos los chilenos”, remata en el texto, en cuyo encabezado aparece el escudo de armas de la familia que desde los 80 maneja un grupo de empresas que en las últimas décadas se ha concentrado en diversos negocios: minería, agricultura, inmuebles y seguros, entre otros.
A fines de 2023, el Estado chileno anunció una asociación público-privada entre Codelco y SQM para desarrollar en conjunto las actividades productivas y comerciales del Salar de Atacama, en las próximas décadas. El acuerdo, que se estructurará a través de una sociedad común con una participación mayoritaria del Estado de Chile (50% más una acción) considera que la nueva sociedad asuma los actuales contratos entre Corfo y SQM hasta diciembre de 2030, para luego transitar a una operación regida por los nuevos contratos acordados entre Corfo y Minera Tarar, una filial 100% de Codelco creada ad hoc, entre 2030 y 2060. La operación considera la fusión de SQM Salar, la filial SQM que explota el Salar de Atacama, y Tarar, la filial de Codelco. SQM controlará la empresa hasta 2030 y Codelco lo hará a partir de enero de 2031. Los acuerdos definitivos está previsto que se firmen antes del 31 de marzo.
“El 49,99% de Tarar valdría en promedio US$ 12.187 millones, si se compara con empresas en marcha de producción de litio en el mundo, de acuerdo a sus valores de Bolsa actuales”, argumenta Errázuriz en la carta, que contiene numerosos cálculos y supuestos que demostrarían que el acuerdo Codelco-SQM no es un buen negocio para las arcas fiscales.
“De acuerdo a nuestras estimaciones el Estado/Codelco dejará de recibir al menos 10 mil millones de dólares el 2024, por no realizar un proceso de licitación competitivo”, explicita el documento, donde se exponen los supuestos que harían mejorar el valor del negocio al subastarlo internacionalmente entre operadores globales.